Escribir frente a publicar

Ayer terminé con la (de momento) última presentación de El Libro de Sombra. Fue una tarde muy entretenida, y creo que tanto yo como todos los que fueron se lo pasaron genial. Y aún así es un descanso haber terminado. Ya he dicho antes que publicar me resulta un proceso agotador, que no creo que fuese capaz de llevar a cabo yo solo, así que no voy a repetirme. Publicar es frustrante, lento, complejo, y no solo eso, además es asincrónico. Ahora estoy promocionando y publicando lo que escribí hace dos años. Y lo que ahora estoy terminando de escribir se publicará (con suerte) cuando ya esté escribiendo otras cosas. Tienes que dar un salto hacia atrás mental, y ponerte en el punto adecuado. Pero cuando escribes, todo es aquí, todo va hacia adelante, sin más limitaciones que la capacidad de crear. Y tengo ganas de crear. De terminar historias y de empezar otras nuevas. Las historias que me pide ahora el cuerpo, el espíritu. Escribir siempre es viajar, es descubrir, es disfrutar. Es conocer a nuevos personajes, o reencontrarte con antiguos. Es contar historias. Sin preocuparte de qué va a ser luego de esas historias.

ocasos y comienzos para escribirAcabe Lucian hace poco más de una semana. Y ahora empiezo a revisarlo, pero en realidad una parte de mi ya está empezando la siguiente historia. Y además ahora mismo que El Libro de Lucian se publique no está en mis manos, depende de las ventas, de las reflexiones editoriales, de los poderes oscuros de mi Agente. Con lo cual, como no está en mis manos no vale la pena preocuparme, y no pienso hacerlo. Lo voy a terminar,  y voy a respirar hondo y a escribir. Y a escribir. Y a escribir.

Porque me encanta. Porque hay historias que tengo que contar.

J.

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