De vuelta

Carne

De vuelta a la mina. Al pozo. Al agujero. A la oscuridad y la fosa común. A la sala de despiece. A la de autopsias. A sacar lo que llevamos dentro, todos. O casi. Pero que nunca sacamos. A diseccionar y poner ordenado lo que no querríamos tener que ver nunca. De vuelta la Ciudad, y a las Casas de la Carne. De vuelta al Libro de Lucian. Y yo sé que esas dos cosas, la Ciudad, las Casas de la Carne, todavía no tienen forma en la mente de casi ninguno de vosotros. Pero pronto la tendrán. Y entonces sí, entonces entenderéis de lo que estoy hablando. Mientras, sigo escribiendo, enfangándome hasta donde hace falta. Y de nuevo disfrutándolo.
J.

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