Tres visiones (y la comodidad)

Three Lego

Esta semana han salido tres reseñas/opiniones sobre El Libro de Ivo, en tres sitios dispares. Por un lado, en el blog de las Autopsias Literarias del Doctor Motosierra, por otro en el de Leona Lecturópata, y finalmente otra en Libro Abierto, la revista digital de información y apoyo a las Bibliotecas Escolares de la Junta de Andalucía. Tres páginas que suelen comentar libros de temáticas diferentes, que esta semana comentan un mismo libro. Y a las tres les ha gustado, básicamente por las mismas cosas. Esto me parece genial, evidentemente por lo que a mí me corresponde :-), pero también en un sentido más amplio, y es la eliminación de etiquetas, el salir de vez en cuando de lo que estamos acostumbrados a leer (ese lector cómodo del que hablaba el otro día Donde acaba el infinito) y descubrir cosas nuevas. Durante muchos años yo he sido un lector cómodo. Y me acomodo en la música que escucho también. Tiene que venir algo o normalmente alguien para que me salga de mi zona de confort, y cuando lo hago casi siempre descubro cosas geniales que habría pasado por alto, que nunca se me habría ocurrido leer o escuchar. Por ejemplo, Lyriel me lo recomendaron hace ya unos años, una antigua alumna, con el clásico “esto te va a gustar“. Y sin Lyriel no habría Ivo, o sería de otra forma. Y sin arriesgarme no habría leído este verano Embassytown y no me habría vuelto a enamorar de la ciencia ficción. Y ahora tengo la mesilla llena de recomendaciones literarias de El Librero del Mal, que de momento no falla ni una, y estoy encantado de leer cosas nuevas. No hay moralejas. También puedes leer cosas nuevas y que no te gusten nada. Pero es como la comida, yo soy de la opinión de que si no lo pruebas nunca lo sabrás.

Discover

J.

Deja un comentario