1. Los hombres malos y los hombres buenos

Platon - Carlos BlancoLos hombres buenos se limitan a imaginar lo que los malos ejecutan realmente. Así recordé la frase durante muchos años, sin saber realmente dónde la había leído ni a quién pertenecía. Tampoco me hacía falta. Era una idea recurrente, una idea esencial para mí. Porque vivía inmerso en una cultura cristiana, que es una cultura de culpa, que es una cultura en la cual el pensamiento también es capaz de pecar, de delinquir. Y eso no tenía ningún sentido para mí. Por ello esa frase abría nuevas posibilidades (que después supe que se llama cultura de vergüenza, donde uno sólo es culpado por sus acciones).

Lacoste - Chateau du Marquis de Sade - MosaicMarjJamás puede culparse a un ser humano de lo que imagina. O, en ese caso, habrá que culpar a todos, sin excepción. Los hombres buenos sólo imaginan. Y si no imaginaran no habría deseos oscuros, fantasías de violencia y de sufrimiento. Hay quien podría justificar que si no existiesen primero esos deseos, luego no habría realidades. Pero siguiendo un camino opuesto, podría decirse que sin esas imaginaciones tampoco habría arte. Cuando el Marqués de Sade está siendo procesado por la colección de excesos sexuales y crueldades que recoge en Justine, su justificación es señalar una realidad incuestionable: es lo que la gente pide que escriba, es lo que la gente va a comprar.  Claro que cuando eres adolescente, las reflexiones son mucho más simples. ¿Soy malo por imaginar algo así o seré malo sólo si lo llevo a cabo? ¿Qué sentido tiene entonces imaginar cosas así, qué motivo? ¿Por qué tengo estas imágenes en mi cabeza?

Yo tengo las respuestas totalmente claras desde hace mucho tiempo. Pero no todo el mundo piensa igual. Habrá personas que hagan el sencillo silogismo “eres una persona horrible y perversa porque escribes cosas horribles y perversas”, o “una persona normal no podría imaginar algo así”. Pero lo pensarán igual. “¿Que tu profesor ha escrito eso?” dirán padres espantados. Algún compañero me mirará raro. “Parecía normal”. Aunque normalidad es una palabra trampa, no lo olvidemos.

Good and Evil - Alex Eylar
Good and Evil – Alex Eylar

Ninguna de esas personas entiende lo que es un relato de horror. Ninguna entiende la naturaleza de la fantasía y de la ficción. En cierto modo me da la impresión de que el que ve en la literatura de terror un reflejo de una mala persona tiene demonios interiores de sobra, que amenazan con salir. Probablemente muchos más que el escritor. Y he dicho todo esto porque es la reflexión que está detrás de los orígenes de El libro de Ivo. En la misma medida que la magia y los miedos de los hombres. El resto, ya tendréis que leerlo.

Fin. Porque como esto empezó en el 10 y hemos llegado al 1, eso significa que ya no hay cero. Que ya no hay más. Que ahora empieza todo. Con un hombre que no tiene claro si imaginar le convierte en un hombre malo o no.

Hay cosas que deben ser contadas. Si no, se te van metiendo por dentro, se agarran a las paredes del alma y llega un momento en que empiezan a pudrirse. Y tú te pudres con ellas.

El Libro de Ivo

J.

Los hombres malos y los nombres buenos

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