4. Los Arcontes y los Evangelios Apócrifos

El término arconte es antiguo y trae a mi mente diferentes referencias, todas ellas evocadoras. Y evidentemente ninguna de esas referencias es la histórica. No supe de la existencia de los arcontes “reales”, encargados del gobierno en varias ciudades de la Antigua Grecia hasta pasados muchos años. Yo tuve el primer contacto con el concepto de arconte, como con tantos otros, a través de los juegos de rol. Había arcontes en D&D entre los seres celestiales, tan intrascendentes como tantos otros seres del Compendio de OLYMPUS DIGITAL CAMERAMonstruos. Y luego llegó Kult, con su Demiurgo y sus arcontes. Kult toma la visión gnóstica de los arcontes, como poderosos seres intermedios, entre el dios que gobierna la creación y la creación en sí, con un carácter complejo, no necesariamente benévolo (no, no busquéis esta información en la entrada española de la Wikipedia, porque se quedó en el limbo de las traducciones. A ver si encuentro un rato y lo soluciono). Los arcontes de Kult son muy chungos. Kult es muy chungo. Kult es uno de los mejores juegos de rol que he dirigido en mi vida, con una ambientación oscura y cruel como pocas. Y mis jugadores sólo llegaron a arañar en la superficie, pero yo me empapé totalmente de ella. Era la segunda mitad de los noventa, y yo todavía no conocía la existencia de Clive Barker.

The_Book_stock_4_by_Mizerable7Aún así, cuando realmente el término arconte se clavó en mis entrañas y plantó la semilla de los Arcontes del Libro de Ivo (y del relato que es digamos el lamentable borrador de la historia de Ivo, antes de que se enlazase todo con la trama de la Ciudad) fue cuando leí un párrafo del Evangelio de Felipe. En esa época, que era en torno a mis dieciocho, leía mucho sobre religiones, poesía y filosofía. Podía haberme dado por los porros y el botellón, pero no. Así que decidí leerme los Evangelios Apócrifos. Y en ellos llamaron mi atención los Evangelios Gnósticos en general: el de Felipe, el de Tomás… Y en el evangelio de Felipe de repente encontré dos versículos que resonaron en mi interior:

13. Los Arcontes quisieron engañar al hombre , viendo que este tenía parentesco con los realmente buenos. Quitaron el nombre a los que eran buenos y se lo dieron a los que no eran buenos con el fin de engañarles a través de los nombres y vincularle a los que no son buenos. Luego harían que se separen de los que no son buenos y los integran entre los buenos, que ellos ya conocían. Pues pretendían raptar al que es libre y hacerlo su esclavo para siempre.

14. Hay Potencias que luchan contra el hombre pues no quieren que éste llegue a salvarse para que ellas consigan ser (…); pues si el hombre se salva, no se hacen sacrificios ni se ofrecen animales a las Potencias . Es a éstas a quienes se hacen tales ofrendas vivas, que al ser sacrificadas mueren. El hombre, por su parte, fue ofrecido a Dios estando muerto y vivió.

Y ahí, en ese momento, surgieron mis Arcontes. Todavía no sabía que eran sombras de un Amo, ni su organización, pero tenía claro que eran seres que necesitaban los sacrificios. Que se alimentaban de ellos. Y que podían entregar cualquier cosa a cambio. Que llevaban aquí mucho tiempo. Y que tenían sus propios planes. Y con esa idea en mente escribí Tabula Rasa hace catorce años, un relato en el cual está Ivo Lain, están los Arcontes, está una búsqueda de conocimiento y muchas otras cosas que después estarán en el Libro de Ivo, y que acaba con una pregunta sin respuesta. Y donde no hay nada del Reino, ni de los Señores ni de Sombra, porque eso era parte de otra semilla de historia, que al final resultó ser la respuesta a la pregunta que quedaba abierta.

Nos vemos en el 3.

J.

Arcontes y Evangelios Apócrifos

One thought on “4. Los Arcontes y los Evangelios Apócrifos

  1. Aquí os dejamos el enlace a “In Somne”, el corto que hemos rodado como presentación a nuestro proyecto “Verum In Nocte” basado en Kult.
    Espero que os guste, y si es así compartirlo por favor!!
    Mil gracias y … Bienvenidos… a la Noche.

    https://youtu.be/MCakK0M1lYU

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