Intermediarios

Money_by_makhor

Ayer leía una intensa argumentación en un muro de Facebook (a dónde vamos a llegar. En fin) sobre el robo salvaje a mano armada de que el autor de un libro se lleve sólo el 10% del precio de venta. Y que ahí hay robos múltiples, por todos los intermediarios. No me metí en el tema, porque no era mi muro ni mi tema, pero me ha hecho reflexionar. Desde fuera es muy fácil decirlo, “pobre autor”, “qué robo”, “está todo carísimo”. Y eso hace que muchas personas se decidan por la autoedición para llevarse la mayor parte posible del pastel. O algo así. Porque también cabría pensar cuántas de esas personas que se autoeditan lo hacen realmente porque no han encontrado editorial. Es complicado.

Pero regreso a mí. Sí, yo me llevo un diez por ciento de lo que se vendan mis libros cuando se vendan. Que no es un diez por ciento. Que de ese diez por ciento mi agente se lleva el 15%. Y hacienda el 21%. Y a mi bolsillo llega más o menos el 6%. Y a mí me parece justo. ¿Por qué? Veréis, yo soy un tío con pelo largo y melena que se sienta dos o tres noches a la semana a escribir. Porque me encanta escribir. Creo ideas y mundos. Personajes. Vidas. Y cojo lo que escribo, y se lo envío a una persona genial, que es mi agente, que mágicamente (para mí) encuentra una editorial a la que le interesa mi trabajo. Así que mágicamente (para mí) se negocia y se crean contratos, y se hace un montón de papelo. Y ahora paso a hablar con otra persona, que es mi editora, que me da consejos buenos e ideas para que mi trabajo sea aún mejor. Y mágicamente (para mí) en un momento dado lo que yo escribo sentado en la mesa del comedor en un portátil, se transformará en libros. De verdad. Y en publicidad, y carteles donde pone mi nombre. Y ese libro estará en librerías de toda España mágicamente. Y lo pondrán los libreros en sus estanterías mágicamente. Y mágicamente la gente lo comprará. Sin que yo tenga que hacer otra cosa que sentarme y escribir. O a lo mejor salir a hablar de lo que me ha gustado escribir mi libro. Y finalmente, sin moverme del portátil ni hacer otra cosa que escribir, que es lo que me encanta, llega el dinero. Un 6% del precio de venta, sí. Pero yo no escribo para vivir. No lo necesito para pagar las facturas, porque tengo un trabajo que me ocupa muchísimas horas (y que en general también me encanta, vale) que es el que paga las facturas. Así que, aunque sea muy sencillo pensar que yo hago la magia, desde mi punto de vista la magia la hacen todas esas personas que se llevan el 94% del precio. Yo simplemente escribo. Y ese es mi 6% :-).

J.

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