Infusión de escritor

Soy una persona de costumbres a la hora de escribir. Me ayuda a meterme en el estado mental de la novela, a regresar al punto donde lo dejé. Y mis herramientas básicas son dos. Primero, la música. Tanto El Libro de Ivo como El Libro de Sombra tienen como hilo conductor una canción de Lyriel, así que toda sesión de escritura comienza escuchando Paranoid Circus (salo que toque una temática especial, que la ha habido también. Pero de la música de las novelas ya iré hablando más detalladamente en otro momento).

Pero hablemos de la segunda herramienta básica: la Infusión de escritor. Esa genial infusión de manzana y canela. En su taza térmica. Esa estupenda infusión de manzana y canela que en verano abrasa y tarda una hora en enfriarse y poder tomármela.

Es duro ser escritor de costumbres en un clima mediterráneo :-). Pero aquí estoy, duro.

J.

Infusión abrasadora veraniega

Deja un comentario